RELACIONES

Querido amor… ¿de mi vida?

“Y aunque tomes otras manos y beses otros labios, siempre le recordarás. Lo llevarás contigo hasta que ya no puedas, hasta que veas que hay otras vidas y otros amores”

En realidad no vengo a quitarte mucho tiempo. Si he venido aquí ha sido más por mí que por ti, porque soy yo quien necesita decirte algunas cosas de las que me he dado cuenta aunque me haya costado trabajo entenderlo al inicio.

He de confesarte que al inicio fue duro verte partir. De repente me vi ahí, solo sin ti y no supe a dónde correr. Deposité tanto en ti y tú en mí, que al marcharte, una parte de mí se fue contigo y yo me quedé con una parte tuya, tal vez por necedad y negación, por berrinche y apego, pero no creo que haya sido por amor.

Y puede que sea cierto, que tal vez tú hayas sido el amor de mi vida. Es más, lo fuiste. Y no lo digo por halagarte. Lo digo para aceptarlo y poder soltarlo y eventualmente, soltarte a ti también, tal y como lo hiciste conmigo.

Pero también lo digo en pasado porque es así: fuiste pero ya no. Tal vez solo fuiste el amor de mi vida por un momento, por esa etapa específica de mi vida, pero ahora me doy cuenta que no eres el amor de mi vida entera, porque de haberlo sido, te habrías quedado.

Yo no tengo claro si fui el amor de tu vida y a estas alturas ya no me importa. Supongo que lo he sido para alguien más que no quiso o no tuvo la necesidad de venir a decírmelo como yo lo estoy haciendo contigo. Tampoco sé si es verdad eso que dicen sobre el amor de la vida, que lo es porque siempre termina yéndose. Yo creo que no.

“Tal vez el chiste no es encontrar al amor de tu vida. Tal vez el chiste sea solo poder hacer la vida con un buen amor”.

Pienso que si existe un amor de la vida, se queda sin que haya que pedirlo. Porque el amor de nuestra vida, lo que se dice de nuestra vida entera, no anda jugando al “me voy y vengo”. Se queda y punto. No hay que rogarle y mucho menos anda poniendo excusas para ver si sí o si no. 

Así fue como llegué a la conclusión de que tu no eres el amor de mi vida. Únicamente fuiste mi amor por un instante de mi vida, pero no de toda mi vida. Creo y siento que el verdadero amor de mi vida aún está ahí afuera, buscándome de la misma forma en la que yo lo hago y cuando nos encontremos lo sabremos.  

Por lo pronto gracias por haberme enseñado la diferencia entre esos dos tipos de amores. Me habría encantado que fueras tú, pero me emociona mucho más saber que no eres, no fuiste y que no lo serás. Porque ya entendí que el amor de la vida es uno, los demás son solo salas de espera, estaciones pasajeras que son parte del viaje en lo que llegamos al destino final.

Ahora puedo continuar.

Fin.

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One thought

  • Chaparro me gusta redireecionar la forma de persivir las cosas con las que nos hemos familiarizado como plasmaste en este articulo ; nos hiciste llegar a sentir en nuestro ser con tus letras esta vez que aun el amor puede manifestarse y llegar en el momento menos indicado , muchas gracias , chico de los ojos bonitos por esto!

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