#LaSopaDeAlex es: la incongruencia del hombre homosexual

“Llega un momento en la vida de todo hombre, en donde priorizar ya no es una opción, es una obligación de la que ya no se puede escapar”.

 

a56095edc089cafc18d30e2eb211fdd5No lo voy a negar, ser hombre y homosexual es complicado. Y no lo digo por el enfrentamiento constante que existe entre nosotros y los ignorantes “moralistas” que actúan desde sus prejuicios. Más bien lo digo porque efectivamente y olvidándonos de todo problema externo, nosotros somos los complicados de forma individual. Es decir, vivimos en una lucha constante con esa incoherencia que muchas veces nos hace perder el rumbo y querer tener todo, pero al mismo tiempo, no querer nada y quedarnos así. Deseamos muchas veces obtener algo pero no actuamos en consecuencia y preferimos yacer en nuestra zona de comodidad, esperando que sean otros los que hagan trabajo por nosotros.

Para ser honesto, cada vez más me he dado cuenta de la actitud tan comodina y despreocupada que muchos chicos asumen respecto a su vida y lo que realmente quieren. Es triste ver que en varias ocasiones, los homosexuales nos desvivimos fabricando una vida perfecta que anhelamos, pero poco o nada hacemos para acercarnos a ella, por preferir seguir en esa zona de confort donde no hay responsabilidades de ninguna clase, y entonces, cumplir con el típico patrón de vida del hombre gay moderno: individualista, preocupado en extremo por su apariencia, un neo soltero que disfruta de la vida, que no necesita de nadie y que no se involucra demasiado para no perder su comodidad, aunque en el fondo, la soledad sea algo que le aterre.

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Lo anterior podemos verlo claramente en la forma de llevar nuestras relaciones interpersonales y amorosas. Muchos desean encontrar a ese alguien especial y con quien puedan quedarse el resto de la vida, pero muy pocos son los que realmente asumen el compromiso de actuar en consecuencia, dejar de lado un estilo de vida sin limites y aplicarse para poder dar con ese a quien con tanto deseo esperan encontrar.

“Es triste ver como los homosexuales nos esforzamos por seguir respondiendo a ese modelo de vida gay fabulosa que nos es cómodo, pero que no nos llena ni nos brinda lo que realmente deseamos”.

Con esto tampoco quiero dar a entender que todos deben sentar cabeza y ser unos señores en toda la extensión de la palabra, porque cada quien puede llevar su vida como le plazca. En realidad sólo hago hincapié en el hecho tener una coherencia con el sentir, pensar y actuar, pues verdaderamente me parece absurdo alguien que desea una cosa, como encontrar al amor de su vida por ejemplo, pero termina haciendo otra muy distinta, que lejos de acercarle a su objetivo, lo aleja y lo mantiene como un simple y vago deseo que probablemente nunca se cumpla, y de hecho jamás lo hará debido al terrible miedo que supone el compromiso, pues éste exige cambios y los cambios a veces nos asustan. No obstante, la necedad de querer tener todo sin mover un dedo o salir de la “comodidad”, sigue siendo una constante. Una verdadera tontería. 

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Y tal vez esté en un error, pero siempre he pensado que tanta incongruencia en nosotros se debe a que como homosexuales muchas veces respondemos a ese patrón y “estilo de vida gay” que se centra únicamente en satisfacer deseos personales con el menor esfuerzo, esperar recibir sin dar nada y ese terrible miedo de muchos al compromiso emocional que obliga, inevitablemente, a hacer las cosas bien.

Como dije al inicio de este texto, llega un momento en la vida de toda persona donde las prioridades comienzan a hacerse presentes, y mantener esa actitud adolescente y cómoda donde no hay responsabilidades emocionales, pero en el fondo seguir deseando desesperadamente tener “algo bien” en cualquier rubro de la vida, es en honor a la verdad, un desgaste y una perdida de tiempo, un autoengaño para todos aquellos que prefieren seguir con la vida desordenada y sin rumbo, en un mundo frívolo y artificial que no hará más que hacerlos ver como todos esos hombres entrados en años de los bares y antros, que siguen usando ropa ajustada y ganándose nuestras despiadadas críticas por seguir pretendiendo llevar la vida que tenían cuando estaban en sus 20´s, para finalmente, llegar a un punto en donde muchos se den cuenta que ya es demasiado tarde para comenzar a hacer las cosas bien. Y sin embargo, en la inmensidad de la vida que es generosa, todavía hay tiempo para ver que afortunadamente,  aún no es demasiado tarde para cambiar. Fin.

 

 

 

 

 

 

 

 

4 Comments

  • Que importante y valiosa reflexión Alex. Has descrito la realidad con la que suelo encontrarme en cada intento, en cada oportunidad que me doy a mi mismo de abrirle un espacio a un hombre. En los últimos meses, cada intento se traduce en una apuesta muy alta por alguien que sufre esa incoherencia continua y termina siendo una perdida más.

    Con el tiempo dejas de entregarte en la misma medida en la que lo hacías antes, los ánimos y expectativas se reducen; comenzando así a evaluar más a la persona, tratando de descifrar siempre si lo que tienes frente a ti será una nueva falla del sistema o la sorpresa que tanto esperabas.

    Esas decepciones me hacen pensar que los hombres reales se están acabando, reemplazados por prototipos modificados en masa, replicas de un modelo desgastado y nada sorprendente de lo que es un hombre homosexual. Un estereotipo que busca otra replica de lo que es y por lo único que en verdad quiere ser reconocido. Un trofeo más, de una cama más, de un hombre que en busca del amor, cree que lo encuentra, pero solo necesita el complemento físico que le luzca, no que lo ame.

  • Premisa interesante, sin conclusiones, con un toque de moralidad y prejuicio, sin desarrollo, es una premisa que parte desde una posición de “autoridad moral” (solo con autoridad moral se puede decir que algo está “bien” o “mal”), no se profundiza en los arquetipos y desenmarañamiento de los diferentes tipos de las relaciones. No hace ningún tipo de aporte sobre el complejo de la maquinaria de interacción social, ni se logra una profundización intelectual, podría haber sido una interesante reflexión, pero se queda como una idea al aire.

    Para aportar algo más a esta idea al aire y sin ahondar comentaré adicionalmente parafraseando a Hesse “para ser un buscador nunca has de encontrar” y es que las personas (no solo los homosexuales, aunque mayor mente los homosexuales) vivimos “buscando ser libres” pero no sabemos “vivir en libertad” así nos encerramos en cácerles de las cuales buscamos salir, ya que estamos acostumbrados a “no tener” para así “seguir buscando”.

    Besos

  • La verdad es que leyendo el titulo de tu articulo Alex, me imagine una serie de lista de las incongruencias que hacen los homosexuales, tales como la discriminaciòn (de la cual he sido frecuentemente), el respeto, la tolerancia, asì como tambièn el termino comunidad, el cual para mi gusto esta mal usado para el grupo LGBTTTI.

    Espero no ofender ni mucho menos incomodarte con mi comentario, pretendo solamente, que este te sea constructivo.

    Saludos

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