#LaSopaDeAlex

#LaSopaDeAlex es: cuando salí de Narnia.

“Salir del clóset es como cuando nos dieron a luz. Entramos en un mundo desconocido en el que nos sentimos solos y desprotegidos, pero con el tiempo, encontramos que tenemos más apoyo del que pensábamos.”

Honestamente no sabía en lo que me estaba metiendo – o a dónde estaba saliendo –  cuando decidí que ya era hora de dejar la “comodidad” de mi armario. Tenía escasamente catorce años y había escogido el peor momento para hacer mi salida triunfal: una noche con mi madre, dentro del auto y en medio del tráfico de periférico. Poco astuto de mi parte, lo sé, pero las cosas pasan cuando deben pasar, ni antes ni después y ese era el momento.

ewrwerewr

“Mamá, ando con alguien…” fue el inicio de la aventura más determinante de mi vida y un “¿es niño o niña?” como respuesta por parte de mi madre, el giro inesperado que le dio emoción a esa gloriosa salida. Y es que uno como hijo no espera esa clase de respuesta, pero si la obtienes, es porque seguramente te saben algo y ella desde luego, no sólo me sabía algo…me sabía todo.

Yo siempre he pensado que los padres tienen ese maravilloso don de hacerse tontos en forma magistral o como quien dice, “navegar con bandera de pendejos”  – la verdá, ¿a poco no? -, con astucia y mucha discreción. Ellos pueden fácilmente aparentar “no saber algo” o “no tener ni idea” de algo que en realidad sólo esperan confirmar y mi madre en este caso, supo jugar muy bien su papel.

Recuerdo muy bien que tardé al menos diez minutos en responderle a mi madre. Estaba aterrado y seguramente ella un poco también, pero seguía manejando  “tranquilamente” aunque ahora lo hacía en el carril de baja. Les digo que son astutos. Pero finalmente y después sobrevivir al silencio más incómodo que he podido presenciar en mi vida, logré decirle entre titubeos: “es niño”. Me parecieron las palabras más largas para pronunciar. Y efectivamente el auto se detuvo en seco. Mi madre puso las intermitentes importándole poco detener el tráfico y los claxonazos de los conductores desesperados queriendo avanzar.

Ella no sólo me volteó a ver, más bien me contempló como nunca nadie me había contemplado. Su rictus mostraba cierta seriedad pero al mismo tiempo, también dejaba ver algo de suavidad comprensiva.

Francamente yo estaba preparado para lo peor; estaba esperando el momento en el que aquel volcán hiciera erupción en medio del tráfico. Sin embargo, a esas alturas del partido, no sabía qué me preocupaba más: si el tráfico tremendo que mi madre estaba causando o su inminente reacción ante la revelación de un hijo gay. Literalmente tenía al Jesús en la boca y debo reconocer que una parte de mí, deseaba que ocurriera lo que tenía que ocurrir, pero que ocurriera.

Después de quince minutos – ok, en realidad sólo fueron como cinco pero me parecieron eternos – mi madre arrancó y más adelante logró meterse al estacionamiento de un supermercado cerca de casa. Yo esperaba desde luego dejar Narnia de manera más fancy o al menos más en forma, no en el estacionamiento de una tienda de autoservicio, pero era lo que había y yo no podía ponerme exigente. Todo había sido tan espontáneo, tan poco  – o nada – planeado que no había tiempo para el café y las galletas a la luz de la chimenea.

ewrewewew

Al cabo de unos minutos y de otro silencio sepulcral, ella logró por fin articular palabras y romper aquel muro de hielo. “¿Estás seguro?” Fue todo lo que habló. Lo sé, nada emocionante pero ya era un avance. Yo le respondí afirmativamente y a pesar de todo, con bastante seguridad.

“El trato que demos o recibamos de los demás no tiene nada que ver con la orientación sexual porque al final de cuentas, sólo somos humanos que se enamoran de otros humanos. Así de simple.”

En realidad esperaba un sermón dramático en ese momento, sin embargo, todo estribó en un ecuánime y seco “…bueno, pues si eso es lo que quieres…yo te voy a apoyar.” Así nomás. Sólo hubo una condición: no mencionarle nada a mi padre ni a mi hermano. Al primero porque la idea definitivamente le iba a caer como yunque y al segundo por ser demasiado pequeño como para explicarle.

Después de todo el primer paso ya lo había dado, y aunque el drama vino después porque mi madre tardó varios meses en asimilarlo y varios llantos silenciosos en superarlo, finalmente un día en las hermosas playas de Ixtapa-Zihuatanejo, logró superar su miedo, los prejuicios y todo lo que le impedía abrirse conmigo para dejarme ver que me aceptaba sin condiciones y que mi naturaleza humana, no me hacía diferente ni cambiaba en algo la relación. Hasta ese momento, pude respirar profundo y en paz; me sentía apoyado y más protegido para entonces, dar el siguiente paso: mi padre y mi hermano.

Con el segundo la historia es más fácil, práctica y poco emocionante. En realidad fue algunos años después, cuando él ya estaba en edad de recibir explicaciones. Íbamos en un autobús de la línea que va al Toreo rumbo a la escuela y sin más ni más, mi hermano lo escupió. De una forma muy natural me hizo la pregunta de los 64,000 a lo que yo respondí con un casual “sí”. Inmediatamente un tranquilo y desenfadado “ya sabía” salió de sus labios, dándole carpetazo al asunto. Y no es que el tema no se toque, simplemente mi hermano y yo hablamos de ello con la misma naturalidad que tenemos al hablar de sus novias y conquistas.

rewerewreretre

Pero aquí lo importante no era el hermano, porque con frecuencia los hermanos son los primeros en mostrar apoyo, comprensión y una apertura realmente sorprendente. Aquí la cuestión era mi papá. Eso #Soperos realmente me tenía aterrado.

Verán. En los veintidós años que llevo de vida nunca había tocado el tema con él porque en honor a la verdad no sentía necesidad de hacerlo. Como dije, los padres son muy listos y nadie nos conoce mejor que ellos, por lo tanto ni él ni yo teníamos necesidad de confirmar algo que muy a su pesar, ya sabía. Y puedo asegurar que ya lo sabía porque díganme ustedes ¿qué padre no va  sospechar de un hijo que nunca en la vida había llevado chicas a la casa y mucho menos presentado a una como su novia? Y peor aún ¿con veintidós años y sin novia? Bitch please.

Mi hermano ha tenido más mujeres en su vida que mi padre, así que era más que evidente que si no había mujeres en la vida amorosa de su primogénito, lo más seguro es que hubiera ¿hombres? Pues sí, los había. Sin embargo no fue hasta hace dos semanas que decidí romper silencio – yo en “lo que callamos los homosensuales” –  y le confirmé por puro gusto lo que ya sabía. Sorpresivamente no tenía miedo, estaba más emocionado por verlo reaccionar, que por darle atención a mi miedo.

Después de todo, ese ya era un lugar común para mí; había salido ya tantas veces de Narnia, primero con mis amigos, luego mi madre  y mi hermano, que hacerlo con mi padre supuso un reto mucho muy fácil. Aunque debo confesar que yo no estaría contando esto si no hubiera tenido un motor, un motivo y un apoyo que me hiciera querer dar ese paso con el jefe de familia. La verdad es que pude hacerlo porque alguien que ahora forma una parte muy importante en mi vida, me dio el valor para dar ese paso – tú sabes quién eres –  y se siente muy bien hacer algo así movido por amor, pues él mismo salió del armario con su familia por mí, así que de alguna forma creo que fue recíproco.

ertrrrrytry

De cualquier manera, la confesión estaba hecha. Mi padre lo sabía y a juzgar por su reacción, creo que lo tomó con bastante calma. No podía tampoco hacer un drama ni sorprenderse por algo que resultó todavía más evidente desde el día en que comenzó a leer mis sopas. Ahora lo que me tiene con duda, es saber por qué nunca me lo preguntó directamente. Quién sabe, sus razones habrá tenido, pero ahora puedo decir que la tarea está hecha. Oficialmente he dejado de ser un habitante narniano, para  convertirme en un habitante del mundo que no tiene nada que ocultar con nadie.

Esa mis guapos y guapas es la historia de cómo este #Sopero dejó los fríos y gélidos campos de Narnia, porque todos tenemos una historia, misma que para algunos es o ha sido más difícil que para otros. Y realmente creí importante compartirles esta pequeña parte de mi vida, para motivarlos a dar ese paso, si es que no lo han dado, y hacerles ver que aunque el panorama inicial parezca sombrío y escarpado, siempre hay más apoyo del que pensamos y que en realidad nada nunca es tan terrible o dramático como lo pensamos.

Así que #Soperos, sean valientes, atrévanse a dar ese paso tan importante para liberarse, pero sobre todo, háganlo cuando estén listos y cuando ustedes crean que es el momento adecuado. No importa si el momento adecuado es hoy, mañana o dentro de 10 años, lo importante es que cuando lo sea, sea porque ustedes así lo quieren. Después de todo ya saben lo que digo: el trato de demos o recibamos  de los demás no tiene nada que ver con la orientación sexual porque al final de cuentas, sólo somos humanos que se enamoran de otros humanos. Así de simple.

Fin.        

 

Tags:

5 thoughts

  • Te admiro mucho por lo que has hecho y si es mas fácil salir de closet y no llevar una doble vida que a la larga terminara atrapándote en un torbellino de mentiras sigue adelante y que todo lo que te propongas lo lleves a acabo

  • Wow., he estado leyendo tus #sopas y la verdad me he quedado con muchas cosas muy buenas., sabes me gustaría poder escribirte, y
    contarte algunas cosas; de alguna manera poder recibir tus consejos y orientación. Te dejo mi correo, así que ojala puedas contactarme. Saludos.,
    Es un frió atroz el que se vive en narnia., pero la vida quemante del mundo me confunden. Que mundo es el mejor para mi?

  • En realidad lo dificil es decirselos de frente, (decir la palabra “Soy Gay” “Soy Homosexual”), en mi caso llevaba años intentandolo, haciendo planes de como hacerlo y que fuera facil, pero el valor se me acababa al tener la pequeña oportunidad, pero entre mas lo planees mas dificil se vuelve, solo soltandolo asi de facil un dia sin esperar mas que una buena reacción, es lo mejor, aunque las piernas tiemblen, estar firme al piso para no salir corriendo es lo ideal.

Deja un comentario