Vamos a tener algo.

“En ocasiones, no hacen falta nombres o etiquetas para poder compartir con alguien ese espacio de libertad en donde únicamente caben dos y nada más”.

 

Ven, quiero hacer un alto aquí contigo, refugiados en el auto, en medio de la carretera y sin nada más que una noche por delante, para decirte que así estamos bien. Que no me hace falta etiquetar esto o nombrarlo de alguna forma, para darme cuenta de que es real y que es nuestro. 

Algunos lo llaman miedo al compromiso o a la formalidad. Otros lo llaman miedo a perder esa “libertad”, pero su concepto de libertad debe ser muy diferente al mío. Yo prefiero llamarlo “ir sin prisa y sin urgencias”. Después de cierta edad, ir a toda velocidad ya no es atractivo y bajar el ritmo resulta más cómodo; brinda cierta paz y seguridad.

Y hoy, este espacio libre que tú y yo hemos creado para hacerlo nuestro lugar en común, es todo lo que necesito para saber que así me siento bien. Que no es necesario definir ni encasillar nada porque hacerlo, sería limitarlo. Y créeme que no necesito límites para saber lo que quiero contigo y llevarlo a cabo. 

Por eso te propongo que tengamos “algo”, que tal vez no tenga nombre y apellido pero sí un rumbo, el que nosotros marquemos. Algo que ante los ojos del mundo parecerá indefinido, aunque en la intimidad tú y yo sepamos la verdad de nuestro secreto.

“Las más grande promesa que puede hacerse, es la de entregar tu presente todos los días. Al final, es lo único que hay”.

Tengamos algo que a pesar de salir de lo “normal” y tradicional, sea sólo nuestro y al final del día, nos dé gusto y placer compartir. Que sea algo que nos llene y que a pesar de no estar dentro de la jurisdicción de cualquier rol o canon “socialmente aceptable”, sí esté dentro de los nuestros; los que ambos inventemos.

Tengamos algo como nadie y algo como nunca. Algo con el suficiente valor como para no mantenerlo en secreto, pero también con la cantidad exacta de prudencia para que nadie pueda venir a entrometerse.

Sé que la propuesta no es la usual y mucho menos el camino, porque toda la vida hemos hecho las cosas siguiendo el instructivo, paso a paso. Pero me volví así, rebelde para lo tradicional y especialista en huir de lo convencional, de lo ordinario.

Así que ven, vayamos a vivirnos uno al otro en nuestro “algo” sin fecha de caducidad para que un día, podamos recordarnos como esos dos locos, que sin saber exactamente cómo, lograron verdaderamente ser felices durante 10 minutos seguidos, minutos que con algo de suerte y capricho del destino, podrían convertirse en el resto de nuestras vidas.

Fin. 

SÍGUEME

FACEBOOK: Alex Toledo Escritor

TWITTER: @alejilloTol

INSTAGRAM: alejillotol 

MOOVZ: Alex Toledo

7 Comments

  • Responder octubre 4, 2016

    Gustavo

    Qué bello es leer esta propuesta, supongo que será cosa de valientes aceptarlo. Gracias por este texto, como siempre nos dejas pensando o reflexionando.

  • Responder octubre 4, 2016

    Josue Betancourth

    Wowww!!!
    Es la primera vez que entro a tu página y quedé fascinado.

    Saludos desde Honduras

  • Responder octubre 10, 2016

    Irving Valara

    Hola Alex saludos, sin duda alguna admiro esa manera en la que nos trasportas a imaginar estas situaciones tan hermosas, donde el tiempo, un paso firme y decidido no hace recatarnos de lo bello que puede ser esforzarse por algo que realmente deseamos de todo corazón, admito que solo al sentarme en la banca y leer cada nota de tu blog en voz alta solo para mi me hace perder la noción del tiempo, simplemente imaginando eso exactamente, las historias que detalle a detalle ilustra mi imaginación relacionando cada palabra, detonando en mi cierta emoción vivida…
    Gracias por una nota más y aquí seguimos..

  • Responder octubre 10, 2016

    Dan Martínez

    Gracias por escribir tan bonito.

  • Responder octubre 20, 2016

    Erik Diaz

    Este texto es justo la forma en que se desarrolla mi relación actual. Somos algo y no somos nada, somos exactamente lo que queremos ser al estar juntos, sin títulos y sin ataduras pero estando juntos

  • Responder enero 2, 2017

    Rolando

    Siempre me maravilla leerte, escribes cosas que curiosamente pasan en él rededor y universo de muchos, entre ellos yo, leer lo que antes escuche o propuese ahora me lleva a un punto de reflexión distinta, hay edades en que las cosas no deben tener nombre o etiqueta, pero a la larga a mí no me funciono, creo que no tener definido que es lo que se tiene en una relación con alguien, causa mayor confusión que miedo al compromiso, estoy en una edad en que sí necesitó tener claridad en lo que sucede al rededor de mí, no por prisa sino por sanidad mental… Estoy de acuerdo contigo en que las relaciones no deben tener freno, que no se deben desgastar en pensar si es o no algo, menos en tratar de demostrarlo, pero en lo que sí creo es que debes dejar crecer el sentimiento y definirlo, darle un nombre, porque si no quedara solo en intenciones… Gracias por escribir tan bello y profundo Alex

  • Responder julio 17, 2017

    Roberto

    Bello…

Leave a Reply

Deja un comentario