Los amantes pasajeros.

“Ya lo hice. Ya acepté el hecho de que algunas personas llegan a nuestra vida de forma temporal. Bailan un rato con nosotros y se van”.

c6e9bed9280a44d0060b37ab1585f6bcDe acuerdo, lo acepto. Admito que me costó mucho tiempo y trabajo asumir lo impermanente y fugaz que resultan algunas cosas de la vida. Sería poco sensato de mi parte decir lo contrario y fingir que jamás tuve que lidiar con eso. Pero lo hice, y la buena noticia es que al menos sigo aquí.

No creo haber cambiado mucho a raíz de eso, pero sin duda sé que ahora soy un poco menos testarudo y un poco más maduro. Algunos dirían que gané experiencia…y yo también lo creo así. En ese proceso de soltar y fluir, aprendí muchas cosas. Aprendí por ejemplo, que los fines de semana al final duran lo que dura un parpadeo. Un día es viernes y al siguiente domingo.

Aprendí a afrontar lo duro que resultó darme cuenta que mi canción favorita sólo es de dos minutos y medio, y no hay nada que yo pueda hacer para que dure más. Tuve que hacerme a la idea de que el bote de helado en la nevera no iba a durarme para siempre.

32255cec0c576b3f2a4f6972a2c8911c (1)Y por supuesto, también atravesé por lo difícil de aceptar que de lunes a viernes, el despertador tenía que sonar en algún momento para interrumpirme el sueño y regresarme a la realidad.

Lo mismo pasó con las duchas calientes antes de dormir, los cafés por la mañana y los abrazos apretados. Todos fugaces, pasajeros. Todos instantes.

Pero sin duda, ninguna me costó tanto trabajo como aquel día en tuve que decir adiós. No hubo más remedio y no había otra opción.

Tampoco es que la vida me haya acorralado para no encontrar otra manera, porque entendí que así debía de ser. Qué las cosas son como son, nos guste o no.

Y fue justo ahí, en ese instante de despedida, cuando acepté el cruel hecho de que algunas personas llegan a nuestra vida de repente, sólo para darnos felicidad temporal. Que llegan a bailar con nosotros un rato y se van.

“Todos hemos sido el cometa Halley en el cielo estrellado de alguien más. Hemos sido la huella en la arena dentro de la playa de alguien más. Hemos sido ese instante que pasó rápido y a penas deja huella”.

6862a72e39e56c133625ba57dd101300Y ahora me queda claro que efectivamente, esa es su misión, regalarnos pequeños instantes de vida, que aunque fugaces, se quedan en nuestra memoria para siempre y nos dan un respiro en medio del caos.

Instantes que hacen que el mundo deje de doler por un rato, para después continuar nuestro camino menos pesados y con una sonrisa por haber logrado ser felices aunque sólo fueran 10 minutos seguidos.

Duele un poco acostumbrarse a la idea, pero nadie ha muerto por ello. Al menos yo no morí, y tampoco esa parte de mí que se fue con esa persona, porque yo se la regalé. A cambio también recibí un pedazo suyo; fue como obsequio por esos instantes de felicidad temporal y que aún conservo, ahí, en esa parte de mi mente donde lo mantengo con vida.

d5c92179956c23acbd0938d07d99bb31Ahora ya no somos parte de nuestro presente y probablemente tampoco lo seamos para nuestro futuro, porque así son esos instantes de felicidad momentánea que alguien bueno nos regala cuando se estaciona junto a nosotros por un rato.

No obstante, también sé que existe otro tipo de felicidad. Es ese tipo de felicidad que comienza en uno, que crece y también se comparte con alguien más, pero esta vez, tiene mayor duración, indefinida también, pero muy duradera si se alimenta.

Al final son esos pequeños momentos de felicidad fugaz, los que nos hacen ser un poco de lo que somos cada día. Y no sé si seguiré siendo ese instante de felicidad temporal para algunos más durante algún tiempo. No lo forzó y no lo busco. Tampoco sé con exactitud cuántos más lo serán para mí y por cuánto tiempo.

giphy (11)Lo que sí se, es que un día con otro también llegan otro tipo de personas, de esas que después de tanto viajar, deciden soltar sus anclas, instalarse y dejar de ser un instante en la vida de las personas para finalmente, quedarse con alguien. Alguien que ya no calme su apetito con felicidades temporales ni afectos con fecha de caducidad.

Alguien que deje de conformarse con instantes de vida y más bien haga de la vida, ese gran instante para compartir hoy, mañana y siempre.

Fin.

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1 Comment

  • Responder agosto 22, 2017

    miguel

    Es extraño no tw conosco y siento que me entiendes,

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