#LaSopaDeAlex es: Infidelidad, cuando somos tres en vez de dos.

“Y como dice la sabiduría popular: si se van a enamorar, avísense para no  pendejear y si van a pendejear, avísense para no enamorarse, pero avísense pues.”

 

Hablar de infidelidad incluye muchos factores como los psicológicos y emocionales, entre otras cosas más complejas que no pienso tocar por su extensión y exceso de bla bla bla. Además, al ser algo muy subjetivo, es más complicado aún pues todos la hemos vivido de diferente forma y en diversas circunstancias.

Sin embargo, tratando de ser objetivo con este texto, puedo decir que caer en ella es tan fácil y sencillo, que de repente y como por arte de magia, todos nos hemos visto usando un lindo par de astas sobre la cabeza que pueden verse de aquí hasta Namibia por ojos morbosos y demás factores indiscretos.

los-gays-no-van-al-cielo1

¿Pero qué es la infidelidad? Muchos libros la reducen a la denominación – aplicada comúnmente en las relaciones amorosas – que damos al acto de establecer un vínculo amoroso extra oficial a parte del que se tiene con la relación oficial.  Aunque en lo personal pienso que está sujeta a una serie de factores mucho más complejos, como por ejemplo, la poca estabilidad emocional de las personas o la instauración de la monogamia como norma social desde tiempos muy remotos, haciendo que todo acto que vaya en contra de ese concepto, caiga en infidelidad. No obstante, lo cierto es que a nadie nos gusta portar ornamenta cual vacas watusi y mucho menos que jueguen con nuestros sentimientos, no tanto por la infidelidad en sí, sino por las consecuencias y emociones negativas que ello representa: inseguridad, baja autoestima, enojo, tristeza, depresión, confusión, traición, sentimiento de traición etc.

A lo largo de mi experiencia y las experiencias que la gente me ha compartido, he podido identificar un patrón de conducta y ciertas caracteristicas propias de las personas que suelen regalar a sus parejas “oficiales” un lindo par de cuernos. Estas caracteristicas incluyen, generalmente, una inseguridad del infiel para con su pareja. Es decir, los celos en proporción desmedida comienzan a ser parte de la relación. Y es que usualmente el león cree que todos son de su condición, por lo que con frecuencia, los infieles temen que su pareja les haga aquello que ellos mismos ya hacen a escondidas con otra persona.

Lo anterior me ha llevado a pensar – porque me la han aplicado en varias ocasiones – , que la infidelidad parte de una inestabilidad y confusión interna que busca ser atendida y se proyecta con los medios externos que encuentre a su paso, en este caso, personas. Además, siempre he dicho que la infidelidad no es más que la falta de lealtad, y digo de lealtad y no de fidelidad porque la primera es un concepto más fuerte y profundo, tiene que ver con convicciones y no con condiciones externas para que funcione. Sin embargo, mucha gente no entendemos esto a la primera y como consecuencia, nos quedamos atorados en un círculo vicioso.

giphy

No obstante,  no tengo nada en contra de la gente que gusta que le vean la cara, pero acuérdense que el que por su gusto muere, hasta la muerte le sabe. Y siendo sinceros, esto de la infidelidad no debería existir si desde el inicio uno es claro consigo mismo y tiene bien definido lo que se quiere de alguien y el tipo de relación que se quiere; de esa forma evitamos dar ilusiones, romper promesas y lastimar gente y corazones que tal vez nos habían dado un voto de confianza.

“Lo fácil de la infidelidad es perdonarla, lo difícil es olvidarla”

Entonces, si ya lo hemos entendido ¿cómo acabar con la infidelidad? No se puede terminar con la infidelidad como mal general del mundo, pues el trabajo es personal y tratar de hacer lo primero es como intentar orinar con una erección: difícil. Sin embargo, sí se puede evitar caer en ella si cambiamos la palabra fidelidad y su concepto por lealtad, ya que, como mencioné con anterioridad, es más poderosa y a diferencia de la fidelidad, no está sujeta a condicionamientos. Con lo anterior me refiero a que la fidelidad es un término que al analizarlo bien resulta ser superfluo y hasta sobrevaluado, porque se da como moneda de cambio siempre y cuando nuestra pareja cumpla con ciertos condicionamientos emocionales y afectivos para con nosotros y la lealtad es diferente.

Cuando se es leal a algo o alguien que lo merece, se es sin importar lo que sea y por sobre todas las cosas. Un ejemplo claro de lealtad es la que se tiene con la familia, pues a la familia no se le es fiel sino leal, ya que a pesar de los enojos y discordancias que a veces se pueden dar, nunca serán motivo suficiente como para cometer traición y retirar la lealtad.

gay2

Lo mismo debe pasar en las relaciones de pareja. Debemos cambiar nuestra fidelidad a la pareja por lealtad porque la lealtad solo puede pagarse con lealtad, ya que su base yace en un vínculo afectivo sólido y desinteresado, de tal forma que no hace falta nada más. De forma contraria, la fidelidad se puede pagar con una serie de condiciones que mientras se cumplan, nos aseguran su estancia, pero cuando se dejen de cumplir, se irá.

Con esto,  vemos que de cierta forma la lealtad termina con la infidelidad pues ya la fidelidad la hemos transformado en algo más profundo y fuerte. Sin embargo,  ser claro con uno y con el otro sobre lo que se quiere para evitar expectativas y malentendidos complementa bastante, porque aunque lo prohibido tenga un sabor excitante y retador, es una pobre justificación ante la incapacidad que se tiene  para terminar un ciclo y poder iniciar otro. Por eso ser infiel o mejor dicho desleal, resulta tonto cuando vemos que es más sencillo terminar una relación y ya en la soltería, poder hacer y deshacer a nuestro antojo. En cambio, al volvernos leales a la persona que elegimos y no fieles, estamos alejando considerablemente las posibilidades de ir a buscar en otro lugar lo que en casa se tiene, pues ante la lealtad de alguien no se puede ser indiferente ni mucho menos pagar con algo que no sea lo mismo. Eso asegura una relación más sólida que perpetúe el amor.

Ahora que si son de esos chicos que consideran que no nacieron para el compromiso con uno sólo, es simple: no ilusionen ni se comprometan. Manténganse a la raya del noviazgo, de esa forma evitarán dar explicaciones y desgastarse de manera inútil por el simple capricho de querer probar lo prohibido. Recuerden como dice la canción: “No debes tener dos amores, es muy complicado besar en dos bocas”. Y cuánta razón tiene ¿no? 

FIN. 

3 Comments

  • Responder enero 31, 2015

    ALEKZ MORAN

    BUEN ARTICULO!! 🙂
    ME GUSTÓ ESA PARTE DONDE ENFATIZAS QUE EL PROBLEMA NO ES TANTO LA INFIDELIDAD EN SI, PORQUE TIENES RAZON. SON LOS SENTIMIENTOS NEGATIVO, EL FRUTO DE LOS CUERNOS O LAS SECUELAS LAS QUE SUELEN PRODUCIR UN PROBLEMA (AL MENOS ES LO QUE YO PIENSO Y HE SENTIDO JAJA)
    GRACIAS ALEX!

  • […] y cuando seamos correspondidos y no nos manden con un pase doble a la gélida friendzone, o que nos pongan el […]

  • Responder mayo 21, 2015

    Guilord

    Personalmente creo que el tema de la infidelidad derbiea ser tratado entre la pareja de manera seria y firme.Yo, casada durante me1s af1os de los que debeda haberlo estado, sufred en mis carnes la desazf3n, la frustracif3n y el desconsuelo de sucesivas y repetitivas infidelidades.Porque, a mi me ensef1aron que la fidelidad fedsica es lo que era importante de veras. Hoy, casi cinco af1os despue9s de comenzar a trabajar como escort, despue9s de que mi vida, tal y como yo la habeda concebido se fuera al traste, despue9s de tantos cambios que afan me depara la vida, cuando yo creeda que ya estaba resuelta, opino de manera muy distinta. Ni mejor ni peor. Diferente. Me1s real creo yo. Las cosas ocurren, las ganas se presentan y las oportunidades las pintan calvas.Prefiero mil veces que mi pareja me cuente que alguien le atrae y que le gusta, jugar con ello, compartir la fantaseda, lo mismo que si oc urre al reve9s y soy yo quien fantasea.La fidelidad fedsica no es tan importante como la complicidad en la pareja y la lealtad hacia ella. La sinceridad no es – lo hice y me callo, luego, no ha pasado nada – si no fantasear con ella antes de que pudiera llegar a suceder, jugar, querer compartir la fantaseda de nuestras parejas.Abrir la mente y saber diferenciar con objetividad la fidelidad de la lealtad.Es un tema complejo y que hiere sensibilidades ased que, como siempre, esto es sf3lo mi opinif3n, de la verdad absoluta nada se9.BesosPdta: Me alegra verte de nuevo Alejandra, un lujo y un placer!

Leave a Reply

Deja un comentario