Dicen por ahí.

“Dicen que ahora besas con los ojos abiertos, porque si los cierras aparezco yo”.

Al inicio no podía creerlo. Me negaba a darte el beneficio de la duda después de todo lo vivido. Pero lo que me contaron, inevitablemente, creó un espacio en mi interior para sembrar un poco de curiosidad y dar lugar al tímido y casi ianudible “¿será verdad?”.

Pareciera cosa común que después de cierto tiempo la vida te haga recordar de nuevo a personas, momentos e historias. Y yo que conozco su afán por reírse a sus anchas de nosotros, pude entender el por qué, así que me dispuse a escuchar lo que tenían que decirme de ti para quizá, calmar mis ansias y finalmente, obsequiarte casi a la fuerza ese beneficio de la duda.

Y entonces así me enteré que mi foto aún está en tu buró y que no has vuelto a ocupar el otro lado de la cama; que lo guardas como si contiuara siendo para mí. Me dijeron también que en las mañanas sigues preparando café para dos aunque ahora eres sólo tú, que no has borrado nuestras fotos y que de vez en cuando antes de dormir, te pones el sueter grande que olvidé en tu armario.

Pero eso no es todo. Me contaron que hasta hace unas semanas salías con alguien. Que le regalabas flores como a mí pero no tenían el mismo efecto que causaban en mí. 

Me han dicho que aunque lo niegues, continuas buscando mi sonrisa en otros labios y mis consuelos en otros brazos. Dicen que se te nota y que es más difícil disimularlo cuando revisas nuestras viejas conversaciones que aún no borras; esas que abres cuando nadie te ve y te dibujan una sonrisa discreta.

Me han dicho tantas cosas y todas me llevan de regreso a ti. Sé que ya no dedicas canciones porque no has encontrado quien se emocione como yo. Que mi lado en tu clóset sigue desocupado, por si un día la vida quiere que te vuelva a ver.

“Suertudos los que extrañan. Significa que tuvieron a alguien especial, alguien a quien vale la pena extrañar. Y tal vez, ese sea el precio a pagar por haber vivido momentos inolvidables que ya no volerán…o eso me han contado”. 

Al final, me pregunto si será posible que busques rastros de mí en los rincones de tu existencia diaria y al no encontrarlos, tengas que conformarte con las estelas y el eco que mi paso en tu vida dejó como evidencia de lo que una vez fue. 

Me han dicho tanto que me cuestiono si en verdad pueda existir alguien cuyo tormento diario sea extrañar día tras día, lo que una vez pensó que no iba a extrañar porque nunca se iba a ir.

Pero por favor no me malentiendas, que no me alegro de saber que hoy te encuentras así, un poco sin rumbo y un poco sin lugar. Tal vez me halaga, pero no me alegra porque sé lo que es extrañar. Me ha pasado y de todos los castigos, ese es el que nadie debería sufrir, menos tú…menos nosotros. 

Sin embargo, ahora veo que sí, que es verdad y ahí estás tú, en la lejanía de tu soledad guardándome todavía un espacio por si un día a la vida se le ocurre llevarme de nuevo por ahí.

Pero descuida, tu secreto está a salvo conmigo y con algo de suerte, un día también llegará alguien a contarte cosas sobre mí. Te las dirá durante una charla de café o una conversación de madrugada por el chat. Y entonces sabrás también que  hubo un tiempo, en donde sin importar quién fuera a mi lado, en silencio te seguía queriendo sólo a ti. 

Así que sé paciente. Después de algunas jugadas y caprichos del destino, ese alguien llegará y le reconocerás fácilmente. Lo harás porque ese alguien seré yo. Mientras tanto, guardaré mi secreto por si un día nos cruzamos y me decido a recuperar por fin ese sueter que tanto abrazas al domir. 

 Fin.

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8 Comments

  • Responder septiembre 27, 2016

    Enrique Paredes

    Me ha encantado, sin duda eres el mejor.

  • Responder septiembre 27, 2016

    Gustavo

    Como,siempre nos llevas a un sube y baja de emociones a través de tus textos. Me encanto esa frase que dice “y tal vez ese sea el precio a pagar”…….. Sentí un gran alivio al leer esa frase, me sentí afortunado de extrañar de esa manera a alguien. Gracias alex. Como siempre gracias!!!!!

  • Responder septiembre 27, 2016

    Irving Valara

    Extrañar a alguien, sentir su ausencia, disfrutar una taza de café a solas pensando que en un tiempo pasado era el momento en el dos personas se miraban a los ojos e inherentemente sonreían porque simple y sencillamente sabían todo de ambos, compartían todo..

    Extrañar a alguien duele mucho, tener una prenda que te recuerde su presencia, su aroma inclusive la sensación de sentir su cuerpo junto al nuestro, tele transportarnos a lugares donde los dos vivieron experiencias maravillosas solo sintiendo el aroma, cerrando los ojos e imaginar que todo está bien…
    Todos hemos extrañado a alguien…

    Gracias Alex…

  • Responder octubre 4, 2016

    Fabián

    la forma en la que cierras cada texto tuyo es genial, te deja reflexionando sobre cada acción o momento que de alguna forma asemejas con lo leido. Me encantan tus textos, me hacen ver lo que pasó y lo que pasa ahora mismo conmigo. Gracias por seguir escribiendo.

    Saludos

  • Responder octubre 4, 2016

    JV

    que bonito es lo bonito cuando es bonito vale! suspiros everywhere
    mientras el sueter huela a pasado, a nostalgia. sera muy dificil devolverlo
    🙂

  • Responder noviembre 7, 2016

    Jonattan

    Saludos desde Chile … me encantó … disfrute cada línea y cada palabra … un abrazo

  • Responder enero 3, 2017

    Gabriela

    Hermoso!!!! Sin palabras me he quedado de las emociones que esas palabras me han echo sentir, eres genial!!!

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