Confesiones de un hombre que maduró.

“Nadie estamos tan profundamente dañados, como para no volver a intentarlo y entregarnos completamente de nuevo a alguien más”.

 

Luego de cierto tiempo, comienza a resultar cansado eso de vivir en medio de personas que sufren por otras personas. Y pienso que alguien debería enseñarnos cuándo parar, porque la realidad de las cosas es simple. Alguien, debería enseñarnos a decir “ya basta”.

Así que ya basta. Ya dejémonos de cuentos absurdos entre héroes y princesas que esperan ser rescatadas de su torre mientras sufren.

IMG_5355Hay ciertas cosas que ningún hombre va a revelar de su propia boca, porque muchos ni siquiera son conscientes de hacerlo, aunque en honor a la verdad, lo hacemos todo el tiempo. Cosas tan básicas y simples como entender que si un hombre no te llama, es porque no quiere llamarte. Simple. Puede sonar crudo, rudo y hasta grosero, pero es así. La realidad es que somos prácticos.

Por lo tanto, si alguno no te invita a salir, es porque no quiere verte. Si te trata como si fueras un comino, es porque le importas un comino.  Y el problema no es de él por ser un patán, es tuyo por quedarte ahí y permitir que lo sea contigo.

Si un hombre te traiciona, es porque no le gustas bastante. Y si te deja ir, es porque no quiere estar contigo. ¿Ves? La lógica masculina es muy clara y sencilla; primitiva tal vez, pero clara y efectiva.

IMG_5357Cosas como “es que no estoy listo”, “es que tú eres el amor de mi vida pero…”, “es que ahora no es el momento”, “es que no sé”, “es que tengo que organizar mi vida”, “es que sí pero no”, “es que, es que, es que… ¿Es que, qué? ¡Es que no quiere! Es eso, no hay más.

Durante toda la vida, el mundo ha aprendido y enseñado a “pobrecitear” a los hombres. Incluso nosotros mismos lo hacemos con nosotros y con otros. Por eso muchos han aprendido a seguirnos nuestro  jueguito de confusión y victimización emocional para al final decir: “pobrecito, es el que me ama pero yo lo entiendo”.

Y así, una vez más, nos salimos con la nuestra o peor aún, nos convencen para justificar a uno de esos pobres mártires del amor. Porque seamos honestos, siendo hombres, a todos nos ha tocado estar de ambos lados de la moneda.

e359d5a0ef23e1a9e579da878f906950Pero vamos a dejar una cosa clara, de hombre a hombre: cuando un hombre quiere estar, ¡está! Así de fácil. Sin tantos enredos, sin tantas mentiras, sin tantas excusas.

Cuando un hombre se derrite por ti, puede que le de miedo, claro que sí, pero lo enfrenta porque no va a arriesgarse a perderte; porque quiere, porque te quiere y porque puede.

“Tampoco existe hombre tan trágicamente afectado por el pasado o tan necesitado de ayuda, que se vuelva discapacitado emocional”

Tal vez sería buena idea dejar de ser tan Madre Teresa de Calcuta, justificando cada rechazo, cada desplante y cada excusa. Ponte TÚ en un primer lugar. No necesitas a alguien que no sabe lo que quiere, que no ve lo mucho que vales, que no ve todo lo que puedes aportar a su vida. De hecho, nadie necesitamos a alguien así.

Por favor, no escojas la intranquilidad, las dudas y el desprecio envuelto en explicaciones sin sentido, en lugar de tu felicidad. Tú mereces un hombre, alguien que sepa qué tiene al frente, que te valore y se esfuerce cada día por ti, de la misma forma en que tú lo harías por él.

Deja ya de quebrarte la cabeza y secarte las lágrimas en la almohada cada noche, por algo que probablemente no va a ser tan bueno como tú piensas y mejor, date la oportunidad de recibir todo lo que mereces con un hombre que si te quiera.

peleadorAl final, recuerda que no existe hombre asustado o confuso hasta los huesos. Tampoco existe hombre tan trágicamente afectado por el pasado o tan necesitado de ayuda, que se vuelva discapacitado emocional.

Y mira que más te vale creer estas palabras porque te las dice un hombre que excusó y dio excusas, pero que finalmente, maduró lo suficiente como para delatar a su mismo género y darse cuenta que al final, no es bueno ser esa clase de sujeto.

Tarde o temprano, o quizá después de muchas noches llorándole a aquel que no te merecía, entenderás que lo hombres nos dividimos solamente en dos categorías: los que te quieren y los que no. ¿El resto? El resto es sólo mera excusa.

Fin.

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5 Comments

  • Responder abril 27, 2017

    Manuel Pech

    Todas las palabras que necesitaba leer para concluir con una relación que estaba llena de excusas. Uno aprende y ya sabe cuando decir ¡basta! Gracias Alex.

  • Responder abril 27, 2017

    Alejandro

    Me encantó! todo lo que debemos hacer es escuchar esa voz interior que a veces tratamos de reprimir, que nos dice la verdad, lo que no queremos aceptar pero que sabemos que es la explicación más práctica, cruda y realista al final de cuentas.

  • Responder mayo 1, 2017

    Nestor

    No nos cansamos de dar excusas… A veces me canso de esos ES QUE ES QUE ES QUE. Totalmete identificado..

  • Gracias Alex, excelente texto, he aprendido mucho de tus lecturas.

  • Responder junio 18, 2017

    Kevin

    Me has abierto los ojos, después de casi 5 años y medio de estar aferrado a algo que no va a pasar, a alguien… Simplemente tienes toda la razón y YA BASTA, el que quiere estar estará.
    Gracias alex 🙂

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