7 historias para sobrevivir a un corazón roto

“La mala noticia es que nada es para siempre. La buena, es que nada es para siempre y eso aplica también para el dolor”. 

 

He llegado a la conclusión de que a nadie nos gustan las despedidas. Mucho menos esas que involucran a alguien que quieres demasiado y a quien sabes de antemano, que probablemente no le volverás a dirigir la palabra por x o y.

large (5)Y tal vez esto de las rupturas duele más por los recuerdos, los planes sin hacer y todo eso que se quedó en el tintero para terminar en el olvido. Resulta curioso cómo pasamos de compartir tanto con alguien, a esa funesta etapa en donde nos forzamos a olvidarle y tratar de aprender a vivir con ese espacio vacío, hasta que deje de doler y se llene con el andar de nuestra vida diaria otra vez.

Posiblemente ese sea nuestro trabajo, o uno de tantos: aprender sobre dejar ir a alguien y aceptar que a veces las historias, no terminan con un “felices para siempre” porque a veces, la única forma de ser felices es por separado y definitivamente, estas 7 personas que comparten su experiencia, saben perfectamente cómo se siente poner un punto final y volver a juntar todas sus partes rotas para sonreír otra vez.

¿Dónde quedó el amor?

Leo, 27 años, Arquitecto, Querétaro, Mex.

large (9)“No es algo para lo que haya estado preparado. Sabía que teníamos problemas pero él y yo siempre tratamos de solucionarlos. Tal vez yo me aferré a la idea de no perderlo y quise forzar a que no terminara.

A pesar de saber que estar ahí no era bueno ya para los dos, me aterraba la la idea de estar sin él, pero hacerlo resultó peor. Soporté muchas cosas con tal de no dejarlo ir. Pero un día ya no pudimos más. Hace 6 meses que ya no estamos juntos y aunque sigue su recuerdo presente, cada vez duele menos.

Al final, me di cuenta que merezco ser feliz no por alguien, sino por mí. Cuesta un poco al inicio, pero he trabajado cada día desde nuestro adiós, y me gusta saber que esto me ha hecho más fuerte para no cometer los mismos errores con alguien en el futuro. Por lo pronto estoy bien así, soltero, creo que es un buen momento para aprender a estar conmigo mismo”.

Pato, 30 años, Ingeniero, Chihuahua, Mex.

large (14)“No era la primera vez que terminaba con alguien, pero sí la primera que realmente me dolía. Tal vez en el pasado no supieron cómo romperme el corazón de la forma correcta (risas), pero él supo…y supongo que yo también supe por primera vez hacer lo mismo. Me dolió un chingo. Tardé varios meses en recuperarme y sé que él también.

No quería saber nada del amor ni tenía ánimos de conocer a nadie. Al inicio me dio un poco miedo que volviera a pasarme lo mismo, o peor aún, lastimar yo a alguien, porque sé cómo duele. Pero me di cuenta que no podía vivir asustado de relacionarme con alguien más y no podía cerrarme a las posibilidades.

Opté por aprender de esa experiencia y tomarla como enseñanza para mejorar. Aún sigo soltero, llevo dos años así, pero hace poco conocí a alguien y hemos salido algunas veces; ya no tengo miedo. Tampoco echo las campanas al vuelo, pero definitivamente tengo más emoción y ganas de intentarlo de nuevo, que miedo”.

Daniela, 24 años, diseñador gráfico, Venezuela.

“Aún sigo un poco incrédula de que pasara. Sólo han pasado cuatro semanas y sigo sin poder asimilarlo. Me asusta el tiempo que tardaré en superar esto. Sé que no es el fin del mundo, pero ella ya era parte de mi mundo y al marcharse, fue como si arrancaran una parte de ese mundo, que ahora tengo que volver a construir y reparar.

large (6)Lo peor de todo es que yo tomé la decisión de poner un alto y no continuar. Ella me había lastimado mucho y yo había sido paciente o tal vez muy estúpida. Y aunque una parte de mí se alegra de haberlo hecho porque era lo correcto, otra parte de mí se lamenta, no por dejarla ir, más bien, porque yo creía que era la indicada y me habría gustado que ella se hubiera esforzado más por apreciar todo lo que le dí.

Pero no pienso quedarme así siempre, sé que saldré, soy muy fuerte y aprendo de las experiencias. No sé cuando, pero eventualmente dejará de doler y de nuevo podré estar lista para recibir con los brazos abiertos a alguien que se quiera quedar. Porque si de algo estoy segura, es que ya no quiero que esto me vuelva a pasar. Ya aprendí.”

Jesús, 31 años, médico, Ciudad de México.

“A mí me terminaron. Fue hace casi un año. Y a decir verdad, yo en su lugar también habría hecho lo mismo. Fui un carbón y no me enorgullece decirlo; lo hago porque lo acepto y me arrepiento a veces de haber hecho pasar malos ratos a alguien que me quería bien.

large (7)Él no hizo otra cosa más que darme su mejor versión. Nada justifica mis acciones. Se supone que la idea es que uno con la edad madura y se vuelve emocionalmente más inteligente para no lastimarse ni lastimar, pero creo que no he querido aprender.

Hoy después de casi un año, me doy cuenta que perdí una gran oportunidad junto a alguien que tal vez sí era el amor de mi vida. Aún pienso mucho en eso y en él. Creo que pude haber hecho mejor las cosas, pero el hubiera no existe y en verdad quiero mejorar y aprender de esto.

large (12)Ahora sólo espero que la vida o el karma no me odien, porque no soy una mala persona y en el futuro me gustaría realmente encontrar a alguien con quien hacer todo eso bueno que no hice en su momento con mi ex y poder darle una mejor versión de mí.

Ya no me siento culpable y tampoco me castigo por lo que hice. Pedí perdón y ahora trabajaré en ser mejor yo para mí primero y luego, si sucede, para alguien más”.

Pablo, 26 años, emprendedor, España.

“Pues claro que me dolió. Siempre he creído que algunas rupturas duelen más que otras, dependiendo qué tanto hayas tomado en serio la relación, qué tanto hayas querido y qué tanto hayas entregado. Y pues mi última relación fue justo así, de las que dolieron y mucho.

Creo que también hablo por él cuando digo que le dolió bastante. Ambos estuvimos mal, hicimos cosas mal y dejamos que el barco se fuera a la deriva, y cuando quisimos rescatarlo ya era tarde. Nos dejamos de hablar un tiempo considerable.

large (7)Yo necesitaba reacomodarme y sanar. Él seguro también. Luego yo lo busqué, no para regresar sino para cerrar el ciclo. Sentía que no había quedado sellado y no podía dejarlo así porque eso me impediría avanzar.

Nos vimos nos vimos y hablamos, nos pedimos perdón y reconocimos que, a pesar de todo,  fuimos una bonita historia y que aprendimos mucho pero no había forma de seguir. Al menos yo aprendí mucho sobre lo que ya no debo de hacer y en donde debo mejorar.

Hace casi año y medio que fue esa charla y aunque no somos los mejores amigos, sí llevamos una relación cordial y con cierto cariño. Si nos vemos nos saludamos con gusto, pero agradezco haberlo conocido porque aprendí y hoy puedo ponerlo en práctica con mi pareja actual y siento que puedo tener relaciones más saludables.

David, 29 años, Chef, Argentina.

“Recuerdo que lloré mucho. En ese tiempo tenía 27 y jamás imaginé que a esa edad uno pudiera llorar demasiado. No sé en qué punto la relación se empezó a deteriorar, pero lo hizo.

478f4076dccfabaef3ecc7ea87f60f94Peleábamos por todo, incluso el respeto comenzaba a flaquear entre nosotros y eso me asustó mucho, porque me dolió que después de tanto cariño, amor y tantas experiencias juntos, ahora era como si fuéramos desconocidos. Finalmente terminó.

Tardé algún tiempo en superarlo y algo que me ayudó bastante fueron mis amigos. Ellos lejos de sólo consolarme, me hicieron ver las razones por las que debía terminar y de alguna forma, sus palabras me ayudaron a recuperar mi centro y volver a reconstruirme por dentro.

Al inicio es complicado no dejarse llevar por los recuerdos, la melancolía y a veces, la tristeza. Pero con una firme determinación y ganas, me di cuenta que yo merecía ser feliz. Retomar mis actividades me ayudó a aprender a disfrutar esa “soledad” y esos espacios que sólo eran míos y de nadie más.

Me di cuenta que muchas de mis relaciones no han sido por amor, sino porque me costaba trabajo estar solo y prefería estar con quien fuera, antes que conmigo. Ahora es diferente. Me gusta mi compañía y mi espacio.

large (4)En este tiempo he conocido algunas personas, pero no creo que mi corazón esté listo aún para alguien, pues aunque ya no duele, quiero asegurarme de que esté bien reparado antes de entregarlo a alguien, porque quiero que de ahora en adelante, mis relaciones sean realmente felices y no una necesidad o capricho”.

Alex, 24 años, escritor y blogger, Ciudad de México.

“Me han roto el corazón muchas veces. Y también he sabido lo que es romperle el corazón a alguien. De hecho, hace un tiempo fue mi primera vez estando de ese lado de la moneda y tampoco es muy agradable.

En ambos casos, el sentimiento de tristeza y desolación es terrible, sobre todo cuando involucraste demasiado y permitiste que de igual forma, se involucran demasiado.

large (9)La primera vez que rompieron el corazón yo era un adolescente recién salido de la pubertad y creo que fue más drama que dolor. Pero si algo he aprendido, es que mientras más edad, más duele un corazón roto. El drama tal vez es menos, pero la herida tarda más en sanar.

Por lo mismo, uno debe irse haciendo más cuidadoso para evitar lastimar y lastimarse, aunque a veces, no somos lo suficientemente cautos y volvemos a tropezar con la misma piedra. Está bien, es parte del aprendizaje. No hay un manual o un diálogo sobre cómo llevar esto de las relaciones. Cada quien vamos aprendiendo con nuestros errores y aciertos a manejarlas de la manera más correcta posible.

Hoy estoy soltero. Mi última relación fue justamente la primera vez que experimenté lo que es romper el corazón a alguien. Ambos tuvimos parte de responsabilidad y al menos yo, me he hecho cargo de mi parte y he trabajado en eso.

large (5)Claro que uno siempre extraña, pero el tiempo es muy buen doctor y con paciencia, hace que las heridas dejen de doler. He aprendido tanto que quiero ponerlo en práctica.

Al final, recuerdo lo que un maestro muy querido siempre me repetía. Me decía que las personas llegan a nuestra vida por un rato, una temporada o una vida, pero de cualquier forma, todas llegan para enseñarnos algo y una vez que lo hacen, se van.

Sabiendo eso, he aprendido a soltar y agradecer. Aunque también creo en ese viejo dicho tibetano que reza: “si nuestro karma lo permite, tú y yo nos volveremos a encontrar y está bien. Si no, también está bien. Pero pase lo que pase, jamás perdamos nuestra paz interior”.

Dedicado a todos los corazones rotos, que hoy son más fuertes y más felices.

Gracias a todos aquellos que compartieron su experiencia conmigo y con todos los que leen y le dan sentido a este espacio.

Fin.

SÍGUEME: 

FACEBOOK: Alex Toledo

TWITTER: alejillotol

INSTAGRAM: alejillotol 

MOOVZ: Alex Toledo

 

1 Comment

  • Responder abril 5, 2017

    LUNA

    Pablo eres un pendejo y ojala te llegue el karma

Leave a Reply

Deja un comentario